sábado, 24 de septiembre de 2016
Pompas de jabón
De sus estudios y meditaciones
destila al cabo de unos años un anciano
su obra vital, en cuya urdimbre crespa
trenzó, jugando, algo de ciencia fácil.
Lleno de ímpetu, un joven vehemente
que investigó, incansable, en bibliotecas,
ardiendo en ambición, su obra inmatura
como genial y transcendente expone.
Sentado, sopla un niño en una caña
e insufla en pompas de jabón el iris,
cada una es un salmo de alabanza
y pone en el empeño el alma entera.
Los tres- anciano, niño y estudiante-
de la espuma de Maya crean mundos,
mágicos sueños sin valor intrínseco,
pero en los que la eterna luz se mira,
sonríe y resplandece con más júbilo.
Hermann Hesse, Poesías completas.
jueves, 22 de septiembre de 2016
Gitanjali
LVIII
Que todas las melodías de mi gozo se mezclen en
mi último canto - la alegría que hace rebosar la
tierra en una abundancia desmedida de hierba; la ale-
gría que hace danzar sobre el ancho mundo la vida
y la muerte como hermanas gemelas; la alegría
que desata la tormenta y sacude y despierta la vida
entera con su risa; la alegría que reposa tranquila
entre lágrimas en el cáliz del loto encarnado del do-
lor; y la alegría que hace llover sobre el polvo todo
lo que posee, sin saber una palabra de ello.
LIX
Sí, bien lo sé, esto no es más que tu amor, oh
amada de mi corazón - esta luz de oro que baila
sobre las hojas, estas nubes indolentes que navegan
cielo adentro, esta brisa pasajera que deja su fres-
cor sobre mi frente.
La luz de la mañana ha inundado mis ojos - éste
es tu mensaje a mi corazón. Tu faz se inclina desde
las alturas; tus ojos se bajan hasta los míos, y mi
corazón late a tus pies.
LX
En la playa de los mundos infinitos se encuentran
los niños. El cielo sin límites permanece inmóvil
sobre ellos y el agua, inquieta, se agita a su vera.
En la playa de los mundos infinitos se encuentran los
niños y gritan y bailan.
Construyen sus casas con arena y juegan con
conchas vacías. Con hojas secas se hacen sus barqui-
tas y sonriendo las lanzan al ancho mar. Los niños
juegan en las playas de los mundos.
No saben nadar ni lanzar las redes. Los pescado-
res de perlas se zambullen y los mercaderes se ha-
cen a la vela, mientras los niños recogen piedrecitas
y vuelven a esparcirlas. Ellos no buscan tesoros ocul-
tos, ni saben lanzar las redes.
La marea sube riendo, y la sonrisa de la playa
brilla pálidamente. Las olas de la muerte cantan ba-
ladas sin sentido a los niños, como una madre que
mece a su pequeño. La mar juega con los niños y la
sonrisa de la playa brilla pálidamente.
En la playa de los mundos infinitos se encuentran
los niños. La tormenta vaga por el cielo sin caminos, los
barcos naufragan en el mar sin senderos, la muerte
hace su ronda y los niños juegan. En la playa de los
mundos infinitos se celebra la gran asamblea de los
niños.
Rabindranath Tagore.
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