jueves, 15 de septiembre de 2011

La escuela de las flores

Cuando caen los chubascos de junio y las nubes negras rugen por el cielo,y el húmedo viento de levante nos llega a traves del erial para tocar la flauta en los bambúes,las flores surgen sin que se sepa de dónde,subitamente,y se ponen a bailar sobre el cesped,locas de alegría.
-Madre, ¿las flores van a una escuela de bajo tierra,no? Allá, a puerta cerrada, deben de estudiar sus lecciones; y si quieren salir a jugar antes de la hora, su maestro debe de obligarlas a arrodillarse en un rincón. Pero cuando llueve, ¡ah que día de fiesta para ellas!
Las ramas se golpean entre sí, ruidosamente, en la arboleda; rumorean las hojas en el viento alocado; las nieblas tormentosas repican con sus manos gigantescas... Y las flores-niñas salen corriendo, vestidas de rosa, de amarillo, de blanco...
-Oye, madre, las flores tendrán su casa en el cielo, entre las estrellas, ¿sabes? Mira cómo quieren subir allá. ¿No sabes por qué parecen tan anhelantes? ¡Yo sí lo sé! Sé a quien tienden sus brazos. Las flores tienen una madre, como yo te tengo a ti, madrecita mía.

Rabindranath Tagore

martes, 30 de agosto de 2011

A un joven artista

5 de enero de 1949.

Querido J.K.:
Gracias por tu carta de año nuevo. Es una carta triste y deprimida, y comprendo demasiado bien todo ello. Pero en ella hay ,asimismo, una frase que afirma que tú sufres con el pensamiento de que a tu vida y a ti mismo les ha sido conferido un sentido, una tarea, cuyo incumplimiento te hace sufrir.
Esto es, pese a todo ,una postura llena de esperanza ,porque es literalmente verdadera ,y te ruego que traigas de cuando en cuando a tu memoria, y medites sobre ellas, este par de indicaciones que te envío. Los pensamientos que contienen no son míos, son antiquísimos y son quizá lo mejor que han pensado los hombres sobre sí propios y sobre su tarea.
Todo cuanto tú llevas a cabo en la vida, y por cierto no solo como artista, sino también como hombre, como padre, como amigo y vecino, etc., no será medido por el eterno sentido del mundo, por la justicia perenne, según un módulo firme y fijo, sino según tu medida personal e irrepetible. Cuando te juzgue, Dios no te preguntará: "¿Has llegado a ser un Hodler o un Picasso, o bien un Pestalozzi o un Gotthelf?", sino que te preguntará: "¿Has sido y te has convertido en el J.K. para el cual has recibido los dones y la herencia?" Y entonces, nunca hombre alguno podrá pasar sin vergüenza y espanto en su vida y en sus errores, y lo más que podrá decir será esto: "No,no he llegado a serlo, pero al menos lo he intentado con todas mis fuerzas". Y si puede decir esto con lealtad, estará justificado y habrá superado la prueba.
Si conceptos tales como Dios o juez eterno ,etc., te desagradan, puedes darles de lado tranquilamente; no son cosa esencial. Lo único importante es que a cada uno de nosotros le ha sido dada una herencia y una tarea, que cada uno ha heredado ciertas cualidades por parte de su padre y de su madre, por parte de innumerables antepasados, de su pueblo y su idioma, unas buenas y otras malas, unas gratas y otras difíciles de sobrellevar, talentos y defectos, y él es todo eso junto, y todo ello, lo irrepetible y único, que en tu caso se llama J.K., ha de ser administrado por él y vivido hasta el fin, ha de permitir que llegue a su madurez y devolverlo finalmente, más o menos completo y pleno. Hay ejemplos que causan una impresión inolvidable, la Historia Universal y la Historia del Arte están llenas de ellos: por ejemplo, el de aquel que, como en tantos cuentos sucede, es el tonto y el inútil de la familia y es precisamente a él a quien corresponde un papel principal, y justamente por haber permanecido fiel a su propia naturaleza ve cómo se quedan pequeños junto a él todos los más dotados y más favorecidos por el éxito.
Hubo en Frankfurt, a comienzos del pasado siglo, la aventajada familia de los Brentano, de cuyos casi veinte hijos son famosos, hoy todavía, dos: los escritores Clemens y Bettina. Pues bien: todos esos numerosos hermanos eran gente de altas prendas, interesante, cultísima, espíritus centelleantes, talentos deslumbradores; tan solo el mayor de todos fue y permaneció siempre un hombre sencillo, que pasó toda su vida en la casa paterna como un silencioso ángel familiar, incapaz de nada, piadoso como católico, paciente y bondadoso como hermano e hijo, y en medio del ingenioso y alegre enjambre de los hermanos, que se comportaban a veces con un punto de excentricidad, se convirtió más y más en un silencioso punto central y de equilibrio, en una singularísima joya hogareña de la que irradiaban paz y bondad. Y de este simple, de este siempre niño, hablan todos los hermanos con una reverencia y un amor tan grandes como de ninguna otra persona en el mundo.
De este modo también se le otorgó a él, el infeliz,el tonto,un sentido y una tarea que supo cumplir con mayor perfección que el resto de sus brillantes hermanos.
Abreviando: cuando un hombre siente la necesidad de justificar su vida,no importa la grandeza objetiva,general,de su labor,sino justamente el que haya sabido realizar su esencia y naturaleza,todo cuanto le ha sido dado,tan plena y puramente como le sea posible en su vida y en sus acciones.
Mil diversas tentaciones nos apartan constantemente de esta senda; pero la más fuerte de todas estas tentaciones es esta; que,en el fondo,se desearía ser una persona completamente distinta de la que se és; que se siguen dechados e ideales a los que jamás se podrá alcanzar y que,además,no se deben alcanzar.Esta tentación,por ello mismo,es singularmente fuerte para los hombres de condición superior y mucho mas peligrosa que los vulgares peligros del simple egoísmo,porque tienen la apariencia de lo noble y lo moral.
Todo muchacho ha querido ser,a una determinada edad de su vida,conductor de camión o maquinista de tren,luego cazador o general,más tarde un Goethe o un Don Juan; esto es natural y pertenece al natural desarrollo y evolución de la persona y a la autoeducación,porque la fantasía tantea en cierto modo las posibilidades para el futuro.Pero la vida no cumple estos deseos y los ideales infantiles y juveniles mueren por sí solos. Y, sin embargo,siempre se anhela algo que no le corresponde a uno,y se atormenta a la propia naturaleza con exigencias que la violentan. A todos nos sucede esto.Pero entre medias,en horas de vigilia interior,percibimos una y otra vez que no existe camino alguno que nos saque fuera de nosotros mismos y nos introduzca en otra cosa,que hemos de atravesar la vida con nuestro dones y defectos propios,personales,y entonces suele suceder también que proseguimos nuestra marcha durante un breve trecho,que se nos logra felizmente algo que hasta entonces no habíamos podido conseguir, y que durante un instante nos aprobamos a nosotros mismos sin dudas y podemos sentirnos satisfechos. Esto no dura mucho, claro es; pero, sin embargo, lo más íntimo en nosotros aspira de modo exclusivo a sentirse crecer y madurar por sí mismo. Solo entonces se está en armonía con el mundo, y a cada uno de nosotros le sucede tal cosas raras veces, pero la experiencia es tanto más profunda y significativa.
No debo olvidar que con este recuerdo dedicado a la tarea impuesta de modo irrepetible a cada individuo no me refiero en modo alguno a eso que nuevos y viejos dilettantes del Arte llaman la custodia y la realización de su individualidad y originalidad. Es obvio que un artista cualquiera, si hace del Arte su profesión y el contenido de su existencia, aprende primeramente todo cuanto en técnica del oficio sea posible aprender y no debe en modo alguno pensar que puede prescindir de este aprendizaje para que no se echen a perder su preciosa personalidad y originalidad. El artista que rehúye en cuanto tal artista el aprendizaje y la autodisciplina,lo hará también en cuanto a hombre, no sabrá cumplir como bueno ni con sus amigos ni con las mujeres, ni con sus hijos ni con la sociedad,sino que,por el contrario, permanecerá siempre apartado,inútil, encenagado en su miseria, con su originalidad tan escrupulosamente guardada; hemos reconocido varios ejemplos de este tipo. El esforzarse afanosamente por lo que ha de aprenderse es en el Arte una tarea tan evidente como en la vida; es preciso inculcar a todo niño la comida y el aseo, la lectura y la escritura; el aprendizaje de lo que debe ser aprendido no es un impedimento, sino un impulso y un enriquecimiento en el desarrollo de la individualidad. Me avergüenzo un poco de hacer constar por escrito estas cosas evidentes, pero hemos llegado todos a tal punto que ninguno de nosotros parece tener ya el instinto de lo evidente y por ello se ejercita un culto primitivo de lo inaudito y lo estrafalario. Como tú sabes bien,yo no soy en Arte un menospreciador de lo nuevo, antes al contrario; pero en lo moral, esto es, en la conducta del hombre con respecto a la tarea propia, me resultan sospechosas las modas y las innovaciones,y me siento lleno de desconfianza cuando escucho hablar a las gentes discretas sobre nuevas morales y éticas, como si se tratase de nuevas modas o estilos en el Arte.
Hay, asimismo, en el mundo de hoy otra exigencia o incitación para el hombre, que se ve propagada por los partidos políticos, las patrias o los maestros de la moral universal. Me refiero a la exigencia de que renuncie el hombre por entero a sí mismo y a la idea de que quizá sea él algo personalísimo e irrepetible, de que se adapte a una Humanidad futura normal o ideal, de que se convierta en una ruedecilla de la inmensa máquina, en una piedrecilla más entre millones de piedrecillas exactamente iguales. Yo no quisiera emitir juicio condenatorio alguno sobre el valor moral de esta exigencia, y reconozco que posee su cara heroica y grandiosa. pero no creo en ella. La unificación, por bienintencionada que sea, es algo que va en contra de la Naturaleza, y no nos conduce a la paz y al gozo, sino al fanatismo y a la guerra. En el fondo, es una exigencia de la vida monacal, y solo puede consentirse cuando se trata de monjes, que han entrado voluntaria y libremente en una Orden. Pero no creo que esta exigencia que la moda impone a los hombres pueda significar un serio peligro para ti.
Veo que mi carta se ha convertido casi en un tratado. Por esta razón voy a hacer que la copien y se la daré a leer a otras personas, en ocasión propicia; creo que no tendrás inconveniente en ello.

Hermann Hesse,cartas.

domingo, 28 de agosto de 2011

Tao Te King

Conserva el Gran Símbolo
y el mundo entero acudirá a ti.
Acudirá sin sufrir daño,
y encontrará paz,seguridad y felicidad.
Ofrece buenas cosas para comer
y el caminante se detendrá.
Pero el Tao no tiene sabor.
Lo miras,y no lo ves.
Lo escuchas,y no lo oyes.
Lo usas,y nunca se agota.

Lao Tse,Tao Te King XXXV

Tao Te King

La Naturaleza no es sentimental,
trata a todas las cosas como a perros de paja.
El sabio no es sentimental,
trata a los hombres como a perros de paja.

El universo es como un fuelle:
está vacío,pero es inagotable.
Cuanto más se le hace trabajar,más produce.
El exceso de palabras agota a la inteligencia.
Es mejor aferrarse a lo esencial.

Lao Tse,Tao Te King V

sábado, 27 de agosto de 2011

Juguete

¡Qué feliz eres, pequeño, arrastrándote por el suelo,jugando horas y horas con este bastoncito! Me da risa verte jugar toda la mañana con este endeble trozo de bastón.Yo sumo y sumo horas enteras, también, preocupado por mis cuentas.Y tal vez tú, mirándome, piensas:"¡Qué juego más tonto! Eso son ganas de perder la mañana".¡Ay! ¡He olvidado el arte de distraerme con bastoncitos y tortas de barro! Sólo quiero juguetes caros, trozos de oro y de plata.Tú, dichoso, con cualquier cosa sabes jugar.Yo desperdicio mi tiempo y mis fuerzas en cosas que jamás podré conseguir.Lucho por cruzar el mar de la ambición en mi barquichuela, y olvido que ,al fin y al cabo, estoy jugando.

Rabindranath Tagore

Las moradas filosofales

"No recuerdo si hablé yo primero-dice el gran iniciado-,o si fue él quien me interrogó;pero tengo la memoria totalmente fresca,como si aún le estuviese escuchando;me habló durante tres largas horas en una lengua que sé bien que jamás había oído y que no guardaba parecido alguno con ninguna otra lengua de este mundo,y que comprendía más deprisa y más inteligiblemente que mi lengua materna.Me explicó,tras preguntar acerca de una cosa tan maravillosa,que en las ciencias había una Verdad,fuera de la cual se estaba siempre alejado de lo fácil;que cuanto más se alejaba un idioma de la Verdad,más por debajo se encontraba de la concepción,y de menos fácil inteligencia era.Asimismo-continuaba-,en la música,esta Verdad no se encuentra jamás si el alma,súbitamente transportada,no se dirige a ella ciegamente.Nosotros no la vemos,pero sentimos que Naturaleza la ve;y sin poder comprender de qué modo somos absorbidos por ella,no deja de encantarnos,aunque no sabríamos indicar donde está.Con las lenguas sucede lo mismo.Quien encuentra esta verdad de letras,de palabras y de continuidad no puede jamás,al expresarse,alejarse de su concepción;siempre habla igual que piensa;y por carecer del conocimiento de este idioma perfecto,os faltan medios,pues no conocéis ni el orden ni las palabras que pueden expresar lo que imagináis.
"Yo le dije que el primer hombre de nuestro mundo se sirvió indudablemente de esta lengua,porque cada uno de los nombres que impuso a cada cosa declararon su esencia.Él me interrumpió y continuó:No se necesita sólo para expresar todo lo que el espíritu concibe,pero sin ella es imposible ser entendido por todos.Dado que este idioma es el instinto o la voz de la naturaleza, debe ser inteligible para todo aquel que vive en el resorte de la naturaleza.Por ello,si tenéis de ella la inteligencia,podréis comunicar y discurrir sobre todos vuestros pensamientos con las bestias,y las bestias con vosotros de los suyos,ya que es el lenguaje propio de la Naturaleza,por el que se hace entender por todos los animales.Que no os sorprenda pues la facilidad con la que entendéis una lengua que jamás sonó a nuestro oído.Cuando yo hablo,vuestra alma vuelve a encontrar,en cada una de mis palabras,esa Verdad que busca a tientas;y aunque su razón no la entiende,tiene en ella a Naturaleza,que no puede dejar de entenderla".

Cyrano de Bergerac,el otro mundo.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Una brújula

Todas las cosas son palabras del
idioma en que Alguien o Algo,noche y día,
escribe esa infinita algarabía
que es la historia del mundo.En su tropel

pasan Cártago y Roma,yo,tú,él,
mi vida que no entiendo,esta agonía
de ser enigma,azar,criptografía
y toda la discordia de Babel.

Detrás del nombre hay lo que no se nombra;
hoy he sentido gravitar su sombra
en esta aguja azul,lúcida y leve,

que hacia el confín de un mar tiende su empeño,
con algo de reloj visto en un sueño
y algo de ave dormida que se mueve.

J. L. Borges

La nube sobre el santuario

Desarrollo de las fuerzas humanas

Cuantos más órganos tiene un cuerpo para la recepción,desarrollo y propagación de influencias diversas,más rica y perfecta es su existencia,pues tiene mayor potencial vital.
Pero,algunas fuerzas para las que carecemos de órgano,pueden estar durmiendo en nosotros y,por consiguiente,no pueden actuar.
Estas fuerzas latentes pueden ser despertadas,es decir,que podemos organizarnos nosotros mismos para que se vuelvan activas en nosotros.
Un órgano es una forma en la que actúa una fuerza y toda forma se compone dirigiendo sus partes hacia la fuerza actuante.
Organizarse para la acción de una fuerza,significa,simplemente,dar a las partes una forma o situación determinada para que la fuerza pueda actuar en ellas.En esto consiste la organización.
Ahora bien,así como la luz,en realidad,no existe para el hombre que carece del órgano adecuado,de ojos para la luz,muchos hombres no pueden gozar de cosas que otros sí pueden.Con ello quiero decir,que un hombre puede estar organizado de tal modo que puede sentir,oír,ver y gustar cosas que otro no puede sentir,oír,ver y gustar porque le falta el órgano.
En este caso,todas las explicaciones serían infructuosas,pues siempre se mezclarían las ideas recibidas por su órgano particular con las ideas del otro.Sólo se puede gustar y comprender algo,si este algo contacta con nuestras propias sensaciones.
Dado que recibimos las ideas por medio de los sentidos y que todas las operaciones de nuestra razón son abstracciones de impresiones sensibles,existen muchas cosas de las que no nos podemos hacer una idea porque carecemos de su sensación.Sólo podemos percibir aquello para lo que tenemos un órgano.
Parece,pues,quedar demostrado que los hombres organizados para el desarrollo de las fuerzas superiores,sólo pueden dar una idea muy vaga de la verdad superior a los que no están organizados para ello.
Por lo tanto,todas nuestras discusiones y nuestros escritos sirven de poco.Los hombres,primero,han de organizarse para la percepción de la verdad.
Aunque escribiéramos folios enteros sobre la luz,los ciegos no verían más claro.Primero les hemos de dar el órgano de la vista.
Ahora,la pregunta es:¿En qué consiste el órgano de percepción de la verdad?¿Qué hace al hombre capaz de recibirla?
Respondo:La simplicidad de corazón;pues la simplicidad sitúa el corazón en una posición adecuada para recibir,con pureza,el rayo de la razón,que organiza el corazón para recibir la luz.

Karl Von Eckartshausen

martes, 23 de agosto de 2011

La Humildad

Aquel hombre extraño era amigo de todos los monjes,que le recibían por turnos durante sus peregrinaciones secretas.

Un día,siendo el huesped de una gran comunidad,observó que entre los monjes había un abad condecorado con la legión de honor.Acercándose rápidamente hacia él,arrodilló y rogó a los demás hermanos que hicieran lo mismo.

Seguidamente,después de adorarlo tres veces,habló así:

"¡Oh,poderoso Señor!,¡oh,generoso!,¡oh,valiente!

¡oh,santo!,reconocemos gracias a tu señal,

tu fuerza,tu amor,tu valentía y tu fe.

Dios sea loado por habernos dado un maestro como tú.

De buen grado nos reconocemos cobardes e

idiotas,todos nosotros que no llevamos la

Legión de Honor y nos humillamos ante ti.

¡Oh,valiente entre los valientes!Únicamente perdona

nuestra nada,¡oh,heroe!,y acepta nuestro humilde homenaje."

Después de decir esto,se volvió hacia los monjes estupefactos y continuó:

"Hermanos propongo que cada uno haga y ofrezca una medalla al gran maestro virtuoso que consiente habitar entre nosotros.Así aumentaremos ciertamente su valor y su gloria.por lo que a mi respecta,le ofreceré una cruz negra con una cinta negra...

una cruz negra con un hombre crucificado en ella...un hombre blanco por fuera y rojo por dentro...un hombre coronado con una corona de espinas."

Cuando se volvió,vió sólo un montoncito de polvo inmóvil,que recogió con mucho cuidado y que se llevó a la celda sin decir una palabra.

Lloró sobre la ceniza y empezó a moldear el limo así obtenido con la forma de un hombre,después sopló sobre ella mientras simplemente decía"ve"y el abad desnudo huyó asustado de la habitación del hombre extraño,cuyo verdadero nombre nadie conoció jamás.

Louis Cattiaux

sábado, 20 de agosto de 2011

Gitanjali

LXXXV
Cuando los querreros salieron,por primera vez,del palacio del maestro,¿dónde ocultaban su poder,dónde estaban sus armaduras y sus armas?
Parecían pobres y desvalidos,y las saetas llovían sobre ellos,el día que salieron de la casa de su maestro.
Cuando sus guerreros regresaron al palacio de su maestro,¿dónde ocultaron su poder?
Habían tirado la espada,el arco y la flecha;traían la paz en sus frentes.Habían dejado el fruto de su vida,el día que regresaron al palacio de su maestro.

LXXXVI
La muerte,tu sierva,está en mi puerta.Ha cruzado el mar inexplorado,y me ha traido tu grito.
La noche es obscura,y mi corazón está atemorizado-apagaré la luz,abriré mis puertas y me postraré para darle mi bienvenida.Es tu mensajera,detenida ante mi puerta.
La adoraré con las manos juntas y en lágrimas.La adoraré poniendo a sus pies el tesoro de mi corazón.
Se marchará,una vez cumplido su mensaje,dejando una sombra negra en mi mañana y en mi hogar desolado sólo quedará para ofrecerte en suprema ofrenda,mi pobre ser perdido.

Rabindranath Tagore

viernes, 19 de agosto de 2011

Demian -introducción-

Para contar mi historia tengo que empezar muy atrás.Si fuera posible,tendría que remontarme todavía más,hasta los primeros años de mi infancia e incluso hasta la lejanía de mi procedencia.
Los poetas cuando escriben novelas,acostumbran a actuar como si fueran Dios y pudieran dominar totalmente cualquier historia humana,comprendiéndola y exponiéndola como si Dios se la contase a sí mismo,sin velos,esencial en todo momento.Yo no soy capaz de hacerlo,como tampoco los poetas lo son.Sin embargo,mi historia me importa más que a cualquier poeta la suya,pues es la mía propia,y además es la historia de un hombre;no la de un ser inventado,posible,ideal o no existente,sino la de un hombre real,único y vivo.Lo que esto significa,un ser vivo,se sabe hoy menos que nunca,y por eso se destruye a montones de seres humanos,cada uno de los cuales es una creación valiosa y única de la naturaleza.Si no fuéramos algo más que seres únicos,sería fácil hacernos desaparecer del mundo con una bala de fusil,y entonces no tendría sentido contar historias.Pero cada hombre no es solamente él;también es el punto único y especial,en todo caso importante y curioso,donde,una vez y nunca más,se cruzan los fenómenos del mundo de una manera singular.Por eso la historia de cada hombre,mientras viva y cumpla la voluntad de la naturaleza,es admirable y digna de toda atención.En cada uno se ha encarnado el espíritu,en cada uno sufre la criatura,en cada uno es crucificado un salvador.
Pocos saben hoy qué es el hombre.Muchos lo presienten y por ello mueren más tranquilos,como yo moriré cuando haya terminado de escribir esta historia.
No puedo adjudicarme el título de sabio.He sido un hombre que busca,y aún lo sigo siendo;pero ya no busco en las estrellas y en los libros,sino que comienzo a escuchar las enseñanzas que me comunica mi sangre.Mi historia no es agradable,no es dulce y armoniosa como las historias inventadas.Tiene un sabor a disparate y a confusión,a locura y a sueño,como la vida de todos los hombres que no quieren seguir engañándose a sí mismos.
La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo,el intento de un camino,el esbozo de un sendero.Ningún hombre ha llegado a ser él mismo por completo;sin embargo,cada cual aspira a llegar,los unos a ciegas,los otros con más luz,cada cual como puede.Todos llevan consigo,hasta el fin,los restos de su nacimiento,viscosidades y cáscaras de un mundo primario.Unos no llegan nunca a ser hombres;se quedan en rana,lagartija u hormiga.Otros son mitad hombre y mitad pez.Pero todos son una proyección de la naturaleza hacia el hombre.Todos tenemos en común nuestros orígenes,nuestras madres;todos procedemos del mismo abismo;pero cada uno tiende a su propia meta,como un intento y una proyección desde las profundidades.Podemos entendernos los unos a los otros;pero interpretar es algo que sólo puede hacer cada uno consigo mismo.

Hermann Hesse