El joven Piktor ha entrado al Paraíso y se encuentra
frente a un árbol que es a la vez hombre y mujer. Con
veneración lo mira y le pregunta: "¿Eres acaso tú el árbol de la Vida?".
Pero cuando, en lugar del árbol, le res-
ponde la Serpiente, Piktor se vuelve para continuar su ca-
mino. Contempla todo con atención y todo le encanta en
el Paraíso. Claramente presiente que se halla en el ori-
gen, en la fuente de la vida.
Ve otro árbol, que es ahora al mismo tiempo Sol y Lu-
na. Y Piktor le pregunta: "¿Eres acaso tú el Árbol de la
Vida?". El Sol lo confirmó riendo, la Luna, con una son-
risa.
Flores maravillosas le contemplaron, flores de variados
colores, flores que tenían ojos y caras. Algunas reán
ámpliamente, otras casquivanas, algunas ni se movían ni
reían, permanecían mudas, ebrias, hundidas en sí mismas,
envueltas en su propio perfume, como sofocadas.
Una flor le cantó la canción de las lilas; otra, una canción
de cuna azul oscura. una flor tenía los ojos como
un zafiro duro; otra le recordó su primer amor; otra, el
color del jardín de su niñez, la voz de su madre y su
perfume. Esta se rió, aquella le sacó la lengua, una lengüecita
curva, rosada, que se le aproximó. Piktor extendió
la suya para tocarla. Le encontró un sabor agrio y salvaje,
a racimo y a miel y también como al beso de una
mujer.
Aquí entre todas estas flores, Piktor se sintió henchido
de nostalgia y temeroso. Su corazón latió fuerte,como
una campana, quemándose, tendiendo hacia algo desconocido.
Piktor vio ahora un pájaro, reclinado en el pasto,
refulgiendo de tal suerte que parecía poseer todos los
colores. Y Piktor le preguntó:
-¡Oh pájaro! ¿Dónde se encuentra la felicidad?
-¿La felicidad? Se encuentra en todas partes: en la montaña
y en el valle, en la flor y en el cristal.
El pájaro sacudió alegre sus plumas, movió el cuello,
agitó la cola, guiñó un ojo y se quedó inmóvil sobre el
pasto. Repentinamente se había transformado en una flor,
Las plumas eran hojas, las patas raíces. Piktor lo contempló
maravillado.
Pero casi enseguida la flor-pájaro movió sus hojas; se
había cansado de ser flor y ya no tenía más raíces.
Proyectándose lánguidamente hacia arriba, se transformaba
en mariposa, meciéndose sin peso, toda luz.
Piktor se maravillaba aún más. El alegre pájaro-flor-
mariposa voló en círculos en torno a él, brillando como
el sol; se deslizó hacia la tierra, y,como un copo de nieve,
quedóse allí, junto a los pies de Piktor. Respiró, tembló
un poco con sus alas luminosas, y, de inmediato, se transformó
en cristal, de cuyos cantos irradiaba una luz rojiza.
Maravillosamente brilló entre la hierba, como campanas
que tocan para una fiesta.
Así brilló la joya.(...)
Hermann Hesse.
sábado, 12 de noviembre de 2016
jueves, 3 de noviembre de 2016
Palabras de Mench-Hsi
Cuando uno ha llegado a viejo
y ha cumplido su misión,
tiene derecho a enfrentarse apaciblemente
con la idea de la muerte.
No necesita de los hombres.
Los conoce y sabe bastante de ellos.
Lo que necesita es paz.
No está bien visitar a este hombre, hablarle,
hacerle sufrir con banalidades.
Es menester pasar de largo
delante de la puerta de su casa,
como si nadie viviera en ella.
y ha cumplido su misión,
tiene derecho a enfrentarse apaciblemente
con la idea de la muerte.
No necesita de los hombres.
Los conoce y sabe bastante de ellos.
Lo que necesita es paz.
No está bien visitar a este hombre, hablarle,
hacerle sufrir con banalidades.
Es menester pasar de largo
delante de la puerta de su casa,
como si nadie viviera en ella.
sábado, 24 de septiembre de 2016
Pompas de jabón
De sus estudios y meditaciones
destila al cabo de unos años un anciano
su obra vital, en cuya urdimbre crespa
trenzó, jugando, algo de ciencia fácil.
Lleno de ímpetu, un joven vehemente
que investigó, incansable, en bibliotecas,
ardiendo en ambición, su obra inmatura
como genial y transcendente expone.
Sentado, sopla un niño en una caña
e insufla en pompas de jabón el iris,
cada una es un salmo de alabanza
y pone en el empeño el alma entera.
Los tres- anciano, niño y estudiante-
de la espuma de Maya crean mundos,
mágicos sueños sin valor intrínseco,
pero en los que la eterna luz se mira,
sonríe y resplandece con más júbilo.
Hermann Hesse, Poesías completas.
jueves, 22 de septiembre de 2016
Gitanjali
LVIII
Que todas las melodías de mi gozo se mezclen en
mi último canto - la alegría que hace rebosar la
tierra en una abundancia desmedida de hierba; la ale-
gría que hace danzar sobre el ancho mundo la vida
y la muerte como hermanas gemelas; la alegría
que desata la tormenta y sacude y despierta la vida
entera con su risa; la alegría que reposa tranquila
entre lágrimas en el cáliz del loto encarnado del do-
lor; y la alegría que hace llover sobre el polvo todo
lo que posee, sin saber una palabra de ello.
LIX
Sí, bien lo sé, esto no es más que tu amor, oh
amada de mi corazón - esta luz de oro que baila
sobre las hojas, estas nubes indolentes que navegan
cielo adentro, esta brisa pasajera que deja su fres-
cor sobre mi frente.
La luz de la mañana ha inundado mis ojos - éste
es tu mensaje a mi corazón. Tu faz se inclina desde
las alturas; tus ojos se bajan hasta los míos, y mi
corazón late a tus pies.
LX
En la playa de los mundos infinitos se encuentran
los niños. El cielo sin límites permanece inmóvil
sobre ellos y el agua, inquieta, se agita a su vera.
En la playa de los mundos infinitos se encuentran los
niños y gritan y bailan.
Construyen sus casas con arena y juegan con
conchas vacías. Con hojas secas se hacen sus barqui-
tas y sonriendo las lanzan al ancho mar. Los niños
juegan en las playas de los mundos.
No saben nadar ni lanzar las redes. Los pescado-
res de perlas se zambullen y los mercaderes se ha-
cen a la vela, mientras los niños recogen piedrecitas
y vuelven a esparcirlas. Ellos no buscan tesoros ocul-
tos, ni saben lanzar las redes.
La marea sube riendo, y la sonrisa de la playa
brilla pálidamente. Las olas de la muerte cantan ba-
ladas sin sentido a los niños, como una madre que
mece a su pequeño. La mar juega con los niños y la
sonrisa de la playa brilla pálidamente.
En la playa de los mundos infinitos se encuentran
los niños. La tormenta vaga por el cielo sin caminos, los
barcos naufragan en el mar sin senderos, la muerte
hace su ronda y los niños juegan. En la playa de los
mundos infinitos se celebra la gran asamblea de los
niños.
Rabindranath Tagore.
martes, 19 de julio de 2016
El poder de la atención.
Coge una cuchara, o cualquier objeto en la mano. Míralo. Cada forma tiene una correspondiente forma universal que se llama un arquetipo. Cada objeto tiene su
arquetipo. El universo debe haber existido con esa forma -al menos durante
un momento- para que esa forma exista. Y se puede penetrar esa forma.
Podemos ver el universo alterando rápidamente sus formas en una cabalgata infinita de formas. ¿Y por qué no infinita? El tiempo no existe. El universo no va a ningún sitio.
Una vez que el universo de adapta a una forma, existe ahora y para siempre. No se descompone. No decrece; es para todo el tiempo porque el tiempo no existe. El universo existe dentro de la eternidad.
En la eternidad el tiempo no fluye. Lo que denominamos la eternidad es un ahora eterno, un espacio eterno. Sólo existen eventos que ocurren. Estos dan la ilusión del tiempo. Pero el universo en conjunto existe como un único evento que ocurre para siempre.
El mundo eterno es igual al mundo relativo, excepto que en el primero el tiempo no fluye, sólo existen los eventos. En el mundo relativo, se miden los eventos, imponiéndoles un sentido de tiempo. Hablando técnicamente, el tiempo es la medición del movimiento. Cada intento de medir el tiempo que han hecho los seres humanos siempre ha sido en términos de movimiento de una clase u otra, de actividad de una clase u otra.
Deberíamos ser capaces de ver que cualquier objeto- digamos un vaso- es el universo envuelto en sí mismo. Se envolvió en sí mismo, pasó por sí mismo y empezó a existir de forma instantánea. Y ahora, aquí está- todo el universo-.
Cuando nuestra atención está de un modo, el vaso es simplemente un vaso, y no es el universo. Cuando nuestra atención está de otro modo, el vaso de hecho es un universo. Está dentro de sí mismo, y aparece más pequeño que su parte interior. ¿Cómo puede ser un zapato dos números más pequeño por fuera que por dentro?. De eso es de lo que trata todo esto. En un sentido muy real el macrocosmos y el microcosmos son lo mismo. No son diferentes.
La Creación no es un espejo, es la cosa en sí. En un sentido es como un indicador, un termómetro puesto para medir nuestra atención. Es un aparato de feedback que no tiene que ver con la biología.
E. J. Gold
arquetipo. El universo debe haber existido con esa forma -al menos durante
un momento- para que esa forma exista. Y se puede penetrar esa forma.
Podemos ver el universo alterando rápidamente sus formas en una cabalgata infinita de formas. ¿Y por qué no infinita? El tiempo no existe. El universo no va a ningún sitio.
Una vez que el universo de adapta a una forma, existe ahora y para siempre. No se descompone. No decrece; es para todo el tiempo porque el tiempo no existe. El universo existe dentro de la eternidad.
En la eternidad el tiempo no fluye. Lo que denominamos la eternidad es un ahora eterno, un espacio eterno. Sólo existen eventos que ocurren. Estos dan la ilusión del tiempo. Pero el universo en conjunto existe como un único evento que ocurre para siempre.
El mundo eterno es igual al mundo relativo, excepto que en el primero el tiempo no fluye, sólo existen los eventos. En el mundo relativo, se miden los eventos, imponiéndoles un sentido de tiempo. Hablando técnicamente, el tiempo es la medición del movimiento. Cada intento de medir el tiempo que han hecho los seres humanos siempre ha sido en términos de movimiento de una clase u otra, de actividad de una clase u otra.
Deberíamos ser capaces de ver que cualquier objeto- digamos un vaso- es el universo envuelto en sí mismo. Se envolvió en sí mismo, pasó por sí mismo y empezó a existir de forma instantánea. Y ahora, aquí está- todo el universo-.
Cuando nuestra atención está de un modo, el vaso es simplemente un vaso, y no es el universo. Cuando nuestra atención está de otro modo, el vaso de hecho es un universo. Está dentro de sí mismo, y aparece más pequeño que su parte interior. ¿Cómo puede ser un zapato dos números más pequeño por fuera que por dentro?. De eso es de lo que trata todo esto. En un sentido muy real el macrocosmos y el microcosmos son lo mismo. No son diferentes.
La Creación no es un espejo, es la cosa en sí. En un sentido es como un indicador, un termómetro puesto para medir nuestra atención. Es un aparato de feedback que no tiene que ver con la biología.
E. J. Gold
El hombre
En la civilización occidental la vida del individuo- con toda su riqueza- se encuentra relegada al último plano de la existencia. El hombre está tan atrapado en el engranaje de la vida mecanizada que no le queda tiempo para hacer alto ni el poder de atención necesario para dirigir hacia sí mismo su mirada mental. El hombre pasa sus días absorbido por las circunstancias. La inmensa máquina que lo arrastra gira sin cesar y le impide detenerse, a riesgo de ser destrozado. Hoy como ayer y mañana como hoy, se agota el hombre en esa carrera desenfrenada, lanzado en una dirección que, en definitiva, no lo lleva a ninguna parte. La vida pasa casi desapercibida, rápida como un trazo de luz; después, siempre ausente de sí mismo, cae, devorado.
Boris Mouravieff, extracto del primer capítulo del primer libro.
Boris Mouravieff, extracto del primer capítulo del primer libro.
domingo, 21 de febrero de 2016
Sobre la Piedra Filosofal
Capítulo primero
Aristóteles, en el primer libro de los Meteoros, enseña que es bueno y loable
buscar por medio de investigaciones profundas la causa primera que dirige el admirable concierto de las causas segundas, y los sabios, viendo efectos en todas las cosas,
llegan a escrutar las causas ocultas en ellas.
Vemos pues como los cuerpos celestes ejercen una marcada acción sobre los elementos y por la sola virtud de la materia de un solo elemento, ya que de la materia del agua, por ejemplo, pueden extraerse las modalidades aeriforme e igniforme.
Todo principio natural de actividad produce, mientras dura la acción, una multiplicación de sí mismo, como el fuego comunicado a la madera, extrae de esta madera una cantidad mayor de fuego.
Hablaremos pues aquí de los agentes más importantes que existen en la naturaleza.
Los cuerpos supracelestes se presentan siempre a nuestros ojos, revestidos de la forma material de un elemento, pero no participan de la materia de este elemento, y estas esferas son de una esencia mucho más simple y sutil, que las apariencias concretas
de las mismas son los que nosotros percibimos solamente. Y Rogerius ha expresado
muy bien esto: Todo principio de actividad, dice, ejerce su acción por su propia similitud, ésta última al transformarse al mismo tiempo en principio pasivo receptor, pero sin diferir específicamente del principio activo que la ha engendrado...
... En efecto, el hombre no puede actuar por la multiplicación de su similitud
como actúa por su propia voluntad, ya que la complejidad de su ser le obliga
siempre a cumplir una pluralidad de acciones. Esta es la razón, como prueba Rogerius
en el libro de Influentus, por la que si el hombre pudiera, al contrario, producir como el fuego una acción poderosa a través de su similitud, no habría ninguna duda
que su especie sería verdaderamente un hombre, de donde se podría deducir que la similitud multiplicada del hombre no sería completamente un hombre, estando situada por encima de la especie.
Santo Tomás de Aquino
Aristóteles, en el primer libro de los Meteoros, enseña que es bueno y loable
buscar por medio de investigaciones profundas la causa primera que dirige el admirable concierto de las causas segundas, y los sabios, viendo efectos en todas las cosas,
llegan a escrutar las causas ocultas en ellas.
Vemos pues como los cuerpos celestes ejercen una marcada acción sobre los elementos y por la sola virtud de la materia de un solo elemento, ya que de la materia del agua, por ejemplo, pueden extraerse las modalidades aeriforme e igniforme.
Todo principio natural de actividad produce, mientras dura la acción, una multiplicación de sí mismo, como el fuego comunicado a la madera, extrae de esta madera una cantidad mayor de fuego.
Hablaremos pues aquí de los agentes más importantes que existen en la naturaleza.
Los cuerpos supracelestes se presentan siempre a nuestros ojos, revestidos de la forma material de un elemento, pero no participan de la materia de este elemento, y estas esferas son de una esencia mucho más simple y sutil, que las apariencias concretas
de las mismas son los que nosotros percibimos solamente. Y Rogerius ha expresado
muy bien esto: Todo principio de actividad, dice, ejerce su acción por su propia similitud, ésta última al transformarse al mismo tiempo en principio pasivo receptor, pero sin diferir específicamente del principio activo que la ha engendrado...
... En efecto, el hombre no puede actuar por la multiplicación de su similitud
como actúa por su propia voluntad, ya que la complejidad de su ser le obliga
siempre a cumplir una pluralidad de acciones. Esta es la razón, como prueba Rogerius
en el libro de Influentus, por la que si el hombre pudiera, al contrario, producir como el fuego una acción poderosa a través de su similitud, no habría ninguna duda
que su especie sería verdaderamente un hombre, de donde se podría deducir que la similitud multiplicada del hombre no sería completamente un hombre, estando situada por encima de la especie.
Santo Tomás de Aquino
Extracto del libro contemporaneo de los muertos, de E. J. Gold.
Los síntomas-
Tierra hundiéndose en agua. Una sensación profunda e incesante de presión incrementándose lentamente, de ser atraído inexorablemente hacia abajo en un charco de mercurio o plomo, de derretirse dentro de la tierra.
Agua hundiéndose en fuego. Una sensación de frialdad húmeda como si uno hubiera sido repentinamente sumergido en agua helada; empieza con un estremecimiento incontrolable, mezclándose gradualmente en una atmósfera irrespirablemente caliente y opresivamente calmada.
fuego hundiéndose en aire. Una sensación de estar justo al borde de la explosión, dando paso a una total dispersión de uno mismo.
Aire pasando a la luz clara. Un sentimiento de estar totalmente en paz, totalmente solo, completamente fuera del espacio y tiempo, libre de toda necesidad; un sentido repentino, poderoso y emocionante de conocimiento profundo e irónico recorre a través del sí mismo; pero este conocimiento grandioso, profundo, majestuoso y todo-abarcante, no parece referirse a nada en particular.
Confrontando la luz clara-
Ahora yo estoy confrontando la luz clara de la realidad objetiva. Nada está sucediendo, nada ha sucedido nunca, ni sucederá jamás. Mi sentido presente del yo, el viajero, es el vacío mismo, sin cualidades ni características. Yo me recuerdo a mí mismo como el viajero,cuya naturaleza más profunda es la Luz Clara misma; yo soy uno; no hay otro. Yo soy la vacuidad del vacío, el eterno no nacido, el no creado, ni real ni irreal. Todo de lo que he sido consciente es de mi propio juego de consciencia, una danza de luz, patrones de luz girando en extensión infinita, infinidad interminable, el Absoluto mas allá del cambio, de la existencia, de la realidad. Yo, el viajero, soy inseparable de la luz clara; yo no puedo nacer, morir, existir o cambiar. Yo sé que esta es mi verdadera naturaleza.
Segundo estadio del viaje en las macrodimensiones del laberinto-
Éste es el estadio en el que comienzan las visiones del laberinto, durante las primeras fases de la disolución de la consciencia de primate. Mientras mi atención de viajero llega a liberarse de la oclusión e identificación con la máquina biológica humana, veré la Luz Clara del vacío manifestándose como la cara del amado, la visión desvelada de la realidad. Esto es lo que significa la expresión: la muerte viene como un amante.
Aunque debo haberme perdido la Luz Clara primaria y secundaria-o no estaría escuchando más instrucciones-la liberación espontanea todavía es posible, aunque mientras bajo en espiral, llega a ser progresivamente menos probable en éste, el segundo estadio de mi viaje en el laberinto.
Mi porción de alimento es regalada;el cuerpo es despojado de sus ropas, y preparado para ser amortajado,la cama es limpiada, el dormitorio barrido, mi sobrino idiota se ha hecho cargo del negocio, mi caeta favorita de Elvis, y mi taza favorita de café se han donado a la cruz roja, y amigos y parientes están por ahí observando todo esto sin hacer nada. Bueno, no exactamente nada. Nos están limpiando de tapas y ensaladilla.
Me asaltan sonidos, luces y radiaciones asombrosas y espantosas. La fatiga, el terror y el agotamiento son algunas reacciones que podría sentir;pero si me relajo, estas reacciones pasarán.
http://www.la-colmena.org/page106.htm
Los síntomas-
Tierra hundiéndose en agua. Una sensación profunda e incesante de presión incrementándose lentamente, de ser atraído inexorablemente hacia abajo en un charco de mercurio o plomo, de derretirse dentro de la tierra.
Agua hundiéndose en fuego. Una sensación de frialdad húmeda como si uno hubiera sido repentinamente sumergido en agua helada; empieza con un estremecimiento incontrolable, mezclándose gradualmente en una atmósfera irrespirablemente caliente y opresivamente calmada.
fuego hundiéndose en aire. Una sensación de estar justo al borde de la explosión, dando paso a una total dispersión de uno mismo.
Aire pasando a la luz clara. Un sentimiento de estar totalmente en paz, totalmente solo, completamente fuera del espacio y tiempo, libre de toda necesidad; un sentido repentino, poderoso y emocionante de conocimiento profundo e irónico recorre a través del sí mismo; pero este conocimiento grandioso, profundo, majestuoso y todo-abarcante, no parece referirse a nada en particular.
Confrontando la luz clara-
Ahora yo estoy confrontando la luz clara de la realidad objetiva. Nada está sucediendo, nada ha sucedido nunca, ni sucederá jamás. Mi sentido presente del yo, el viajero, es el vacío mismo, sin cualidades ni características. Yo me recuerdo a mí mismo como el viajero,cuya naturaleza más profunda es la Luz Clara misma; yo soy uno; no hay otro. Yo soy la vacuidad del vacío, el eterno no nacido, el no creado, ni real ni irreal. Todo de lo que he sido consciente es de mi propio juego de consciencia, una danza de luz, patrones de luz girando en extensión infinita, infinidad interminable, el Absoluto mas allá del cambio, de la existencia, de la realidad. Yo, el viajero, soy inseparable de la luz clara; yo no puedo nacer, morir, existir o cambiar. Yo sé que esta es mi verdadera naturaleza.
Segundo estadio del viaje en las macrodimensiones del laberinto-
Éste es el estadio en el que comienzan las visiones del laberinto, durante las primeras fases de la disolución de la consciencia de primate. Mientras mi atención de viajero llega a liberarse de la oclusión e identificación con la máquina biológica humana, veré la Luz Clara del vacío manifestándose como la cara del amado, la visión desvelada de la realidad. Esto es lo que significa la expresión: la muerte viene como un amante.
Aunque debo haberme perdido la Luz Clara primaria y secundaria-o no estaría escuchando más instrucciones-la liberación espontanea todavía es posible, aunque mientras bajo en espiral, llega a ser progresivamente menos probable en éste, el segundo estadio de mi viaje en el laberinto.
Mi porción de alimento es regalada;el cuerpo es despojado de sus ropas, y preparado para ser amortajado,la cama es limpiada, el dormitorio barrido, mi sobrino idiota se ha hecho cargo del negocio, mi caeta favorita de Elvis, y mi taza favorita de café se han donado a la cruz roja, y amigos y parientes están por ahí observando todo esto sin hacer nada. Bueno, no exactamente nada. Nos están limpiando de tapas y ensaladilla.
Me asaltan sonidos, luces y radiaciones asombrosas y espantosas. La fatiga, el terror y el agotamiento son algunas reacciones que podría sentir;pero si me relajo, estas reacciones pasarán.
http://www.la-colmena.org/page106.htm
sábado, 20 de febrero de 2016
Soledad
Después de haber caminado cincuenta verstas por el camino real, entré por unos caminos de campo, más solitarios y propios a la lectura. Durante un tiempo fui vagando por los bosques; de cuando en cuando encontraba una aldea. Con frecuencia, me quedaba todo el día
en el bosque leyendo la Filocalía, en la que encontraba admirables y profundas enseñanzas. Mi corazón se inflamaba en deseos de unirse con Dios mediante la
oración interior, que yo me esforzaba en estudiar y descubrir en la Filocalía. Al mismo tiempo, estaba triste por no haber podido hallar un abrigo donde poder
entregarme a la lectura en paz y sin distracciones en otras cosas.
Por esa época, leía también mi Biblia y veía que empezaba a entenderla mejor;
encontraba en ella menos pasajes oscuros. Razón tienen los Padres al decir que la
Filocalía es la llave que descubre los misterios encerrados en las Escrituras.
Bajo su dirección, comencé a comprender el sentido oculto de la palabra de Dios;
descubrí lo que significan el hombre interior oculto en el corazón,la verdadera oración: la adoración en espíritu el Reino de Dios dentro de nosotros, la interseción del Espíritu Santo, entendí el sentido de estas palabras:
Vosotros estáis en mi, dame tu corazón, revestíos del Señor Jesucristo, los desposorios del Espíritu en nuestros corazones, la invocación: ¡Abba, Padre!, y otras muchas cosas. Cuando oraba en lo más profundo de mi corazón, todas las cosas que me rodeaban aparecíanme bajo un aspecto encantador: árboles, hierbas, aves, tierra, aire, luz, todas parecían decirme que existen para el hombre y que dan testimonio del amor de Dios. Así llegué a comprender aquello que la Filocalía llama "el conocimiento
del lenguaje de la creación", y veía cómo es posible conversar
con las criaturas de Dios.
El peregrino ruso, anónimo ?
en el bosque leyendo la Filocalía, en la que encontraba admirables y profundas enseñanzas. Mi corazón se inflamaba en deseos de unirse con Dios mediante la
oración interior, que yo me esforzaba en estudiar y descubrir en la Filocalía. Al mismo tiempo, estaba triste por no haber podido hallar un abrigo donde poder
entregarme a la lectura en paz y sin distracciones en otras cosas.
Por esa época, leía también mi Biblia y veía que empezaba a entenderla mejor;
encontraba en ella menos pasajes oscuros. Razón tienen los Padres al decir que la
Filocalía es la llave que descubre los misterios encerrados en las Escrituras.
Bajo su dirección, comencé a comprender el sentido oculto de la palabra de Dios;
descubrí lo que significan el hombre interior oculto en el corazón,la verdadera oración: la adoración en espíritu el Reino de Dios dentro de nosotros, la interseción del Espíritu Santo, entendí el sentido de estas palabras:
Vosotros estáis en mi, dame tu corazón, revestíos del Señor Jesucristo, los desposorios del Espíritu en nuestros corazones, la invocación: ¡Abba, Padre!, y otras muchas cosas. Cuando oraba en lo más profundo de mi corazón, todas las cosas que me rodeaban aparecíanme bajo un aspecto encantador: árboles, hierbas, aves, tierra, aire, luz, todas parecían decirme que existen para el hombre y que dan testimonio del amor de Dios. Así llegué a comprender aquello que la Filocalía llama "el conocimiento
del lenguaje de la creación", y veía cómo es posible conversar
con las criaturas de Dios.
El peregrino ruso, anónimo ?
viernes, 19 de febrero de 2016
Fragmentos...
_¿Cómo define usted la conciencia?
-La conciencia es indefinible, dije yo. Y, en efecto, ¿cómo podría definirse siendo
cualidad interior? Con los medios ordinarios de que disponemos es imposible
establecer la presencia de la conciencia en otro hombre. No la conocemos sino en nosotros
mismos.
_¡Palabrería científica habitual! dijo G. Ya es tiempo de que se libere de toda esa sofística. No hay sino un punto justo en lo que ha dicho: es que usted no puede conocer la conciencia sino en usted mismo. Pero fíjese bien, usted no puede
conocerla sino cuando la tiene. Y cuando no la tiene, no puede reconocer, en ese mismo momento, que no la tiene, sólo más tarde podrá hacerlo. Quiero decir que cuando vuelva,
usted podrá ver que ella ha estado ausente durante largo tiempo y recordar el momento en que desapareció o aquel en que volvió a aparecer. Podrá también determinar los momentos en que se encuentra más cerca o más lejos de la conciencia. Pero al observar en usted mismo las apariciones y desapariciones de la conciencia verá inevitablemente un hecho que nunca ve, del cual jamás se ha dado cuenta, y es que los momentos de conciencia son muy cortos y están separados los unos de los otros por largos intervalos de completa
inconsciencia, durante los cuales su máquina trabaja de forma automática. Verá que puede
pensar, sentir, actuar, hablar, trabajar, sin estar consciente . Si usted
aprende a ver en usted mismo los momentos de consciencia y los largos periodos
de mecanicidad, verá en los otros, con la misma certidumbre, en qué momentos son conscientes de lo que hacen y en qué momentos no lo son.
P. Ouspensky
-La conciencia es indefinible, dije yo. Y, en efecto, ¿cómo podría definirse siendo
cualidad interior? Con los medios ordinarios de que disponemos es imposible
establecer la presencia de la conciencia en otro hombre. No la conocemos sino en nosotros
mismos.
_¡Palabrería científica habitual! dijo G. Ya es tiempo de que se libere de toda esa sofística. No hay sino un punto justo en lo que ha dicho: es que usted no puede conocer la conciencia sino en usted mismo. Pero fíjese bien, usted no puede
conocerla sino cuando la tiene. Y cuando no la tiene, no puede reconocer, en ese mismo momento, que no la tiene, sólo más tarde podrá hacerlo. Quiero decir que cuando vuelva,
usted podrá ver que ella ha estado ausente durante largo tiempo y recordar el momento en que desapareció o aquel en que volvió a aparecer. Podrá también determinar los momentos en que se encuentra más cerca o más lejos de la conciencia. Pero al observar en usted mismo las apariciones y desapariciones de la conciencia verá inevitablemente un hecho que nunca ve, del cual jamás se ha dado cuenta, y es que los momentos de conciencia son muy cortos y están separados los unos de los otros por largos intervalos de completa
inconsciencia, durante los cuales su máquina trabaja de forma automática. Verá que puede
pensar, sentir, actuar, hablar, trabajar, sin estar consciente . Si usted
aprende a ver en usted mismo los momentos de consciencia y los largos periodos
de mecanicidad, verá en los otros, con la misma certidumbre, en qué momentos son conscientes de lo que hacen y en qué momentos no lo son.
P. Ouspensky
Consuelo para el demonio
Una antigua leyenda cristiana:
Cuando el hijo de Dios fue clavado
en la cruz y murió, descendió inmediatamente
a los infiernos y liberó a todos los pecadores
que allí sufrían tormentos.
Y el demonio se afligió y lloró, porque
creía que ya no conseguiría mas
pecadores para el infierno.
Entonces Dios le dijo:"No llores,
porque yo te enviaré a todos aquellos
que son unos hipócritas y se complacen
en la condenación de los pecadores. Y el infierno
volverá a llenarse una vez mas.
Hasta que yo vuelva".
Anthony de Mello s.j. El cant de l´ocell
Cuando el hijo de Dios fue clavado
en la cruz y murió, descendió inmediatamente
a los infiernos y liberó a todos los pecadores
que allí sufrían tormentos.
Y el demonio se afligió y lloró, porque
creía que ya no conseguiría mas
pecadores para el infierno.
Entonces Dios le dijo:"No llores,
porque yo te enviaré a todos aquellos
que son unos hipócritas y se complacen
en la condenación de los pecadores. Y el infierno
volverá a llenarse una vez mas.
Hasta que yo vuelva".
Anthony de Mello s.j. El cant de l´ocell
sábado, 9 de enero de 2016
Gitanjali
I
Me hiciste inagotable, este ha sido tu placer. Has
apurado una y otra vez esta frágil copa, y vuelves a
llenarla siempre de vida fresca.
Te has llevado esta pequeña flauta de caña por
colinas y valles, y, a través de ella, tu soplo ha producido
melodías eternamente nuevas.
Al contacto inmortal de tus manos mi pobre corazón
rebasa los límites de la alegría y da a luz
efusiones inefables.
No tengo más que estas manos, tan pequeñas, para
guardar en ellas tus infinitos dones. Pasa el tiempo,
no cesas de verterlos, y siempre queda espacio por llenar.
II
Cuando me ordenas que cante, parece que mi corazón
tenga que estallar de orgullo; miro tu rostro
y los ojos se me anegan en lágrimas.
Toda la aspereza y la disonancia de mi vida se
funde en una armonía suave- y mi adoración extiende
sus alas como un pájaro dichoso cuando vuela mar
adentro.
Sé como te place mi canto. Y sé que sólo como
cantor puedo acudir a tu presencia.
Con la punta del ala extendida de mi canto alcanzo
tus pies, que jamás hubiera podido alcanzar.
Embriagado por la dicha de cantar, me olvido de
mí mismo y te llamo amigo, a ti que eres mi señor.
Rabindranath Tagore
Ningún lugar está lejos
¡Rae!
¡Gracias por invitarme
a tu fiesta de cumpleaños!
Tu casa está a miles
de kilómetros de la mía, y viajo sólo si
tengo una buena razón...
Una fiesta para Rae es la mejor razón
y ansío estar contigo.
Inicié mi jornada en el corazón del colibrí al que tú y yo
conocimos tiempo atrás. Fue tan cordial como siempre,
pero cuando le dije que la pequeña Rae estaba creciendo
y que yo iba a su fiesta de cumpleaños
con un regalo, quedó perplejo.
Volamos largo rato
en silencio; por fin él dijo:
"Entiendo muy poco de lo que dices,
pero lo que menos entiendo
es que vayas a la fiesta."
"Por supuesto que voy a la fiesta", respondí.
"¿Acaso es tan difícil de entender?"
Calló,
y cuando llegamos al hogar del búho, dijo:
"¿Es que los kilómetros pueden separarnos
verdaderamente de los amigos?
Si quieres estar con Rae,
¿no estás ya allí?"
"La pequeña Rae está creciendo y
voy a su fiesta de cumpleaños con un
regalo", dije al búho.
Tuve una extraña sensación al decir voy
de esa manera, después de hablar con el colibrí,
pero lo dije así para que el búho comprendiese.
también él voló en silencio largo rato.
Fue un silencio amistoso,
pero cuando me depositaba a salvo en el
hogar del águila, dijo:"Entiendo muy
poco de lo que dices, pero lo que
menos entiendo es que llames
pequeña a tu amiga."
"Por supuesto que es pequeña",
respondí, "porque no ha crecido.
¿Acaso eso es tan difícil de entender?"
El búho me miró
con sus profundos ojos
ambarinos,
sonrió y dijo:
"Piénsalo."
"La pequeña Rae está creciendo y voy
a su fiesta de cumpleaños con un
regalo", dije al águila. Tuve una
extraña sensación al decir
voy y pequeña
después de hablar con
el colibrí y el búho,
pero lo dije así
para que el águila comprendiese,
y remontamos los vientos montañeses,
sobre las colinas,
juntos volamos.
Por fin dijo:entiendo muy poco
de lo que dices, pero lo que menos
entiendo es esta palabra
cumpleaños."
"Por supuesto, cumpleaños", respondí.
"Vamos a celebrar la hora
en que empezó Rae, y antes de la
cual ella no era. ¿Acaso eso es tan
difícil de entender?"
El águila curvó sus alas
diestramente y aterrizó
con soltura, posándose
en la arena del desierto.
"¿Un tiempo antes de que
empezará la vida de Rae?
¿No te parece más bien que
es la vida de Rae la que
empezó antes de que
existiera el tiempo?"
"La pequeña Rae está creciendo y voy
a su fiesta de cumpleaños con un regalo",
dije al halcón. Tuve una sensación
extraña al decir voy y pequeña y
cumpleaños después de hablar con
el colibrí y el búho
y el águila, pero
lo dije así para que el
halcón comprendiese.
Debajo de nosotros, a lo lejos,
se derramaba el desierto,
y al fin dijo:
"Mira, entiendo muy poco de lo
que dices, pero lo que menos
entiendo es crecer."
"Por supuesto, crecer", respondí.
"Rae está más cerca de ser adulta,
un año más lejos de ser una niña.
¿Acaso eso es tan difícil
de entender?"
El halcón aterrizó en una playa desolada.
"¿Un año más lejos de ser una niña?
partió.
Y elevándose en el aire,
¡Eso no suena como crecer!"
Yo sabía que la gaviota era muy sabia. Mientras
volaba con ella pensé con mucho cuidado y elegí
las palabras de modo que, cuando hablara, ella
supiese que yo había estado aprendiendo.
"Gaviota", dije por fin,
"¿Por qué vuelas conmigo a
ver a Rae, cuando en verdad
sabes que estoy con ella?"
La gaviota descendió
sobre el mar,
sobre las colinas,
sobre las calles,
y suavemente
aterrizó en
tu azotea.
"Porque lo importante", dijo,
"es que tú sepas esa verdad.
Hasta que la sepas, hasta que
verdaderamente la comprendas,
puedes mostrarla sólo de maneras
más pequeñas, y con ayuda externa
de máquinas,
personas
y aves".
"Pero recuerda", agregó,
"que el ser desconocida
no impide a la verdad
ser verdadera".
Y partió.
Ahora es tiempo
de abrir tu regalo.
Los obsequios de
latón y de vidrio se
gastan en un día
y desaparecen.
Pero yo tengo un regalo mejor para ti.
Es un anillo para que lo uses.
Centellea con una luz especial y
nadie puede quitártelo;
no se lo puede destruir.
Eres la única en el mundo entero
que puede ver el anillo que hoy te
entrego, tal como yo fui el único que
pude verlo
cuando era mío.
Tu anillo te otorga un nuevo poder.
Usándolo puedes elevarte en las
alas de todas las aves que vuelan...
Puedes ver a través de sus dorados ojos,
puedes tocar el viento que sopla por
entre sus aterciopeladas alas,
puedes conocer el júbilo de llegar muy alto
sobre el mundo y todas sus preocupaciones.
Puedes permanecer cuanto quieras en el cielo,
después de la noche,
durante la salida
del sol,
y cuando tengas ganas de bajar otra vez,
tus preguntas tendrán respuestas y
tus angustias habrán
desaparecido.
Como cualquier cosa que no se
puede tocar con las manos ni
ver con los ojos,
tu regalo se torna más poderoso
a medida que lo usas.
Al principio
podrás usarlo solamente cuando estés al aire
libre, observando al pájaro con el que vuelas.
Pero más tarde, si lo usas bien,
funcionará con aves a las
que no puedes ver,
y al final comprobarás
que no necesitas
anillo ni pájaro
para volar sola
sobre el silencio de las nubes.
Y cuando ese día te llegue,
debes dar tu regalo
a alguien que sepas
que lo usará bien,
y que pueda aprender
que las únicas cosas que
importan son las que están hechas
de verdad y alegría, y no
de latón y vidrio.
Rae, esta es la última fiesta que
celebraré contigo, después de haber
aprendido lo que me enseñaron
nuestros amigos, los pájaros.
No puedo ir contigo
porque ya estoy allí.
No eres pequeña porque ya
has crecido, jugando entre los momentos
de tu vida como lo hacemos todos,
por la diversión de vivir.
No tienes cumpleaños
porque siempre has vivido;
jamás naciste y nunca morirás.
No eres la hija de las personas
a quienes llamas madre y padre,
sino su compañera de aventuras
en una luminosa jornada para
comprender las cosas que son.
Cada regalo de un amigo es un deseo de felicidad, como este anillo
lo es para ti.
Vuela libre y dichosa más allá
de los cumpleaños y a través de la
eternidad, y nos encontraremos
alguna que otra vez, cuando lo deseemos,
en medio de la única celebración que
jamás puede terminar.
Richard Bach
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