lunes, 16 de julio de 2018

Poesías

Bendición

Bendice a este corazón que nace, a esta alma blanca
que ha conquistado para la tuya el beso del cielo; que
quiere a la luz del sol y le agrada extasiarse
en el rostro de su madre; que no ha aprendido todavía
a despreciar el polvo ni a desear el oro. Estréchalo
contra tu corazón y bendícelo.

Llegó a esta tierra de las cien encrucijadas. Y no
sé de qué manera te escogió a ti entre la multitud,
por qué llamó a tu puerta, como cogió tu mano para
preguntarte el camino. Te seguirá, riendo y hablando,
sin una sola duda en su corazón. Consérvale esta fe
en ti, guíale derechamente y bendícelo.

Pon tu mano sobre su cabecita y ruega por que,
aunque las olas aúllen amenazadoras, a sus pies, el
aliento del cielo venga a hinchar sus velas y le empuje
hacia el puerto de refugio... No lo olvides en
tus prisas, déjale acercarse a tu corazón y bendícelo.



La ofrenda

Hijo mío, vamos río abajo por la existencia. Nuestras
vidas tendrán que separarse y nuestro amor será
olvidado. ¿Qué podría darte yo para que no partieras?
Pero, ay, ¿seré tan estúpido que pretenda comprarte
el corazón con presentes?

Tu vida empieza; es largo el camino; de un sorbo
te bebes el amor que te damos y vuelves a escapar
de nuestro lado, corriendo... Tienes tus juegos y tus
amigos, y es natural que el Tiempo se te pase sin
pensar en nosotros.

Nuestra vejez, en cambio, ¡tiene tan poco que
hacer! ¡Disponemos de tantas horas para contar los
días que cayeron, y para amar en nuestro corazón
lo que para siempre se funde en nuestras manos! El
río, alegre, revienta las esclusas y se aleja cantando.
La montaña permanece y le recuerda, y le sigue con
su amor.

Rabindranath Tagore

jueves, 5 de julio de 2018

Capítulo III & capítulo XVIII

El Hombre.

Capítulo III.
El estudio de la estructura de la Personalidad permite abordar un problema que desempeña un importante rol en la ciencia esotérica: el problema de los tipos humanos. Si es exacto que cada hombre representa de alguna forma un universo aparte, no es menos cierto que los tipos humanos se repiten. Se repiten a menudo, mucho más a menudo de lo que se cree comúnmente; en realidad, no son muchos. En total no existen más que tres tipos fundamentales. Estos tipos se distinguen por la preponderancia de tal o cual de los tres centros psíquicos en la Personalidad: el hombre sobre todo intelectual, que piensa, calcula,busca; el hombre emocional por excelencia,sentimental, artista, romántico, por último, el hombre de acción. En la Doctrina se los llama así:
-hombre 1 es aquel en quien el centro de gravedad psíquico reside en el centro motor;
-hombre 2 es aquel en quien el centro de gravedad psíquico reside en el centro emocional;
-hombre 3 es aquel en quien el centro de gravedad psíquico reside en el centro intelectual.

El hombre, tal como nace de la mujer, pertenece obligatoriamente a uno de los tres tipos fundamentales en los cuales está comprendida toda la humanidad, sea cual fuere la raza, la casta o la clase. Se trata de una ley de la Naturaleza y no le es dado al hombre sustraerse a ella pasando de un tipo a otro según su conveniencia.
Veremos sin embargo que existen otros tipos superiores a los tres tipos fundamentales, pero -salvo casos totalmente excepcionales- no se pertenece a esos tipos superiores por derecho de nacimiento. La creación de los tipos superiores es el resultado de un largo proceso de gestación al cual hacía alusión Jesús cuando, hablando con Nicodemo, le decía que el hombre debe nacer de nuevo. Para elevarse a esos niveles es necesario realizar esfuerzos conscientes y sostenidos de acuerdo a las reglas propuestas desde hace milenios por la ciencia esotérica.


El Camino.

Capítulo XVIII.
Veamos ahora las condiciones generales que nos da la Tradición de la Ortodoxia Oriental en lo que concierne al Camino.
Ésta profesa, como ya se ha dicho, que el Camino es uno. Pero los caminos de Acceso que conducen a él son tres, correspondientes a los tres tipos de hombre exterior . El Camino está representado como un río arrojando sus aguas en el Océano a través de tres brazos. El río toma sus aguas de un lago apacible situado en lo alto de las montañas que refleja la belleza de los cielos.
Para alcanzar el estuario y sus brazos, es necesario franquear la barrera y navegar entre un gran número de islotes y arrecifes.
El Océano en el cual se vuelca el río es el Océano de la Ignorancia . Los tres brazos son los tres primeros Evangelios, el río es el cuarto, el Evangelio según San Juan; el lago del Silencio figura como el Apocalipsis .
Los tres Evangelios sinópticos están concebidos de manera que cada uno de ellos se adapta al tipo correspondiente de hombre exterior 1, 2 ó 3. El Evangelio según San Juan se dirige al hombre 4; el Apocalipsis al hombre 5. Está revelado en imágenes y símbolos, según los modos de percepción del centro emotivo superior. Las percepciones del centro intelectual superior son de orden transcendental y los mensajes de ese plano no pueden ser expresados en lenguaje humano. El Apocalipsis es el mensaje-límite que puede ser expresado en palabras.
Es inútil intentar comprender el Apocalipsis por medio de los centros de la personalidad. El buscador lo leerá útilmente cuando en su evolución pase por el estado de hombre 4 para alcanzar el del hombre 5.
Cada uno de los tres caminos de Acceso -los tres brazos del río- que conducen al Camino , está previsto para cada uno de los tipos fundamentales; el primero para los hombres 1, el segundo para los hombres 2, finalmente el tercero para los hombres 3.
Según la Tradición Esotérica,los tres Evangelios sinópticos han sido concebidos como guía para alcanzar y seguir los caminos de Acceso . Han sido dotados de signos distintivos que sirven de diversas claves :
- Lucas es representado junto a un toro : se dirige al hombre 1.
- Marcos es representado con un León alado ; se dirige al hombre 2.
- Mateo es representado con un Hombre ; se dirige al hombre 3.
- Juan es representado con un Águila ; es reservado al hombre 4.
Según la Tradición, el Evangelio es un Libro bajo siete sellos . Es decir, que debe ser estudiado en siete etapas consecutivas, tomando cada vez el texto desde el comienzo al fin con una nueva clave . Las primeras claves son dadas bajo la forma de los signos citados antes. Trabajando correctamente el Evangelio que corresponde a su tipo, el buscador encontrará en ese Evangelio, en cada lectura, una nueva clave , que abre la puerta para la etapa siguiente.
Se ve por ello que la evolución hacia la Conciencia es una progresión de la zona de los efectos hacia la de las causas. Dicho de otra forma, es una progresión sobre la escala que va de los productos hacia la producción . O también, una marcha a partir de la existencia mecanizada que es la Muerte hacia una existencia regida por el espíritu creador de la vida (Juan, V, 24).

Boris Mouravieff, libro primero.