Una antigua leyenda cristiana:
Cuando el hijo de Dios fue clavado
en la cruz y murió, descendió inmediatamente
a los infiernos y liberó a todos los pecadores
que allí sufrían tormentos.
Y el demonio se afligió y lloró, porque
creía que ya no conseguiría mas
pecadores para el infierno.
Entonces Dios le dijo:"No llores,
porque yo te enviaré a todos aquellos
que son unos hipócritas y se complacen
en la condenación de los pecadores. Y el infierno
volverá a llenarse una vez mas.
Hasta que yo vuelva".
Anthony de Mello s.j. El cant de l´ocell
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