Ch·u Tsao preguntó al maestro Kiu de Chang Wu: "Afirman del Santo que no se ocupa de las cosas de este mundo, que no busca su beneficio ni retrocede ante el peligro; que no es dependiente de nada; que no busca que lo acepten, que se mantiene lejos del polvo y del lodo".
Yo más bien -dijo el maestro Kiu -lo definiría en pocas palabras. El Santo se abstrae del tiempo y lo ve todo en Uno. Calla y se guarda sus impresiones personales, y se abstiene de disertar sobre las cuestiones oscuras e insolubres. Ese recogimiento y esa concentración, en medio de la constante ocupación apasionada de los hombres vulgares, le dan un aire patético, casi de tonto.
En realidad, interiormente, está dedicado a la ocupación más elevada, la síntesis de todas las eras, la reducción de todos los seres a la unidad.
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